
Bienvenidos a la cuenta atrás,
Esto no es más que un blog más, otro de estos pequeños espacios (con el tiempo espero que no sea tan pequeño ya que no sé cual será el nivel de atracción que me aportará... intentaré no abandonar antes de tiempo) donde escupimos los que no atrevemos (o sí) a soltar en nuestra tímida y usual vida.
Todo esto empezó por una tarde de aburrimiento, supongo que esto mismo le habrá pasado a muchos.
Así pues, y gracias al blog de una amiga que llegó a estremecerme, aquí estamos ofreciendo a los demás lo que quieran aprovechar de este blog.
Y ¿Por qué cuenta atrás? Porque así es como, de momento, transcurre mi vida. Supongo que ya lo iréis viendo (leyendo), pero vamos, básicamente se trata de una carrera donde aun no se ve la meta y el tiempo corre y corre y corre y corre.............. Mucho me ha costado decidirme a dejar atrás, ha sido la última de mis decisiones. Primero probé muchas otras cosas y, evidentemente, no funcionó.
No es infelicidad, por supuesto que no, sólo desesperación. La desesperación es algo que nos mantiene a pie de cañón aunque creamos que hemos llegado al final. No hay que confundirlo, la desesperación te hace aprender. ¿Qué me decís de ese dicho...? "Ante situaciones desesperadas, soluciones desesperadas". Pues eso mismo, hasta que no estás desesperado/a muchas veces no ves la luz al final del pasillo, no buscas solución, te mantienes a la deriva. ¡No! Desesperate, tírate de los pelos, muérdete las uñas, corre en dirección a tu enemigo,... no hay que rendirse jamás.
En fin, si podéis evitar la desesperación me alegro por vosotros, pero los que no lo consiguen como yo, ¡ánimo! Es el momento de activaros, de buscar el final. Si no lo encontráis, ¡Tranquilos! ¡¡Desesperaos de nuevo!! Jajaja. Sabéis que hay un final... ya aparecerá. Igual no es el final que esperabais, quizá es un final trágico, o talvez sea un final feliz... (que esto es más improbable) pero, al fin y al cabo, es una forma de terminar ¿no?
Sea cual sea el final, lo más seguro es que la desesperación te ha hecho aprender a moverte, a pensar, a actuar, a valorar (sobretodo valorar) las situaciones.
Yo aun no sé cómo terminará, igual estoy equivocada... sólo estoy a mitad de camino.
Aquí dejo mi huella, nos vemos pronto.
P.D.: ¿Quién pisa a quién?